Las Líneas de Ratas o Ratlines por su nombre en inglés, eran sistemas de escape para Nazis y otros fascistas que dejaban Europa a finales de la Segunda Guerra Mundial tras la derrota de los países del Eje. Estas rutas de escape terminaban generalmente en paraísos seguros en Sudamérica, particularmente en Argentina, Paraguay, Brasil y Chile. Otros destinos incluían Estados Unidos, Canadá y el Medio Oriente.
Una de estas Líneas de Ratas, que fue hecha famosa por el thriller de Frederick Forsyth The Odessa File (El documento Odessa), era administrada por la Organización ODESSA (Organisation der ehemaligen SS-Angehörigen, "Organización de ex miembros de las SS"), red organizada por Otto Skorzeny. Sin embargo, investigaciones más recientes han demostrado que el rol de dicha organización en la huida de un gran número de criminales de guerra nazis fue limitado. La realidad parece ser mucho más chocante: varios gobiernos nacionales y diversas instituciones internacionales tuvieron el papel más importante en la creación de Ratlines.
El obispo católico Alois Hudal era rector del Pontificio Istituto Teutonico Santa Maria dell’Anima en Roma, un seminario para sacerdotes provenientes de Austria y Alemania, además de ser el "Director Espiritual de los Alemanes Residentes en Italia". Después del final de la guerra en Italia, Hudal se convirtió en un defensor activo de los prisioneros de guerra e internados que hablaban alemán y que estaban esparcidos por toda Italia. En diciembre de 1944, la Secretaría de Estado de la Santa Sede recibió una autorización para nombrar a un funcionario que "visitara a los internados civiles germanoparlantes en Italia", trabajo asignado a Hudal.
Hudal usó este puesto para ayudar a escapar a buscados criminales de guerra nazis, entre los que se encontraban Franz Stangl, comandante de Treblinka, Gustav Wagner, comandante de Sobibor, Alois Brunner, responsable del Campo de internado de Drancy cerca de París y oficial a cargo de las deportaciones de Eslovaquia a Campos de concentración alemanes, y Adolf Eichmann.
Algunos de estos estaban internados en campos: generalmente sin papeles de identidad, por lo que era fácil colocarles nombres falsos. Otros nazis estaban ocultos en Italia, y la ayuda que Hudal prestaba para escapar empezó a ser conocida en estos círculos
De acuerdo con Mark Aarons y John Loftus en su libro Unholy Trinity, Hudal fue el primer sacerdote católico que se dedicó a crear rutas de escape. Aarons y Loftus afirman que Hudal proveyó a las personas objeto de su caridad con dinero que que pudieran escapar, y aun más importante con documentos de identidad falsos de la Organización de Refugiados del Vaticano (Commissione Pontificia d'Assistenza).
Estos documentos del Vaticano no eran exactamente pasaportes, y no eran suficientes como para permitirles trasladarse a otros continentes. Ellos eran la primera etapa de una larga lista de pasos: gracias a los documentos del Vaticano, los protegidos podían obtener un pasaporte personal de parte del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que a su vez podía ser usado para obtener una visa. En teoría la CICR debía realizar una investigación de los antecedentes de los aspirantes a obtener el pasaporte, pero en la práctica la sola palabra de un sacerdote o particularmente de un obispo era más que suficiente. De acuerdo con informaciones recolectadas por Gitta Sereny de un alto ejecutivo de la rama romana del CICR, Hudal podía usar su posición como obispo para solicitar documentos del CICR "de acuerdo con sus propias especificaciones". Las fuentes de Sereny también revelaron un intenso comercio ilícito de documentos de la CICR.
De acuerdo con reportes de inteligencia desclasificados del gobierno de Estados Unidos de América, Hudal no fue el único sacerdote que ayudó a los nazis a escapar. En el "Reporte de La Vista", desclasificado en 1984, el agente del Cuerpo de Contrainteligencia, Vincent La Vista, reportó cómo había logrado conseguir fácilmente documentos falsos de la CIRC para dos supuestos refugiados húngaros gracias a una carta del sacerdote católico Joseph Gallov. Gallov, que era administrador de una asociación de caridad para refugiados húngaros del Vaticano, sin haber realizado ninguna pregunta escribió una carta a su "contacto personal en la Cruz Roja Internacional, que después obtuvo los pasaportes".
Lista de Nazis que escaparon usando ratlines
Algunos famosos criminales de guerra Nazis como Adolf Eichmann, Franz Stangl, Gustav Wagner, Erich Priebke, Klaus Barbie, Edward Roschmann, Aribert Heim, Andrija Artuković, Ante Pavelić y otros como Walter Rauff, Alois Brunner y Josef Mengele
miércoles, marzo 26, 2008
domingo, marzo 23, 2008
Speed Racer
La pelicula que se estrena este año cuenta con el actor Emile Hirsch ("La vecina de al lado"), quien fue el primer actor seleccionado para participar de esta súper producción realizando el papel protagónico de la versión cinematográfica de la serie. Más tarde se supo que los hermanos Wachowski habían fichado a John Goodman y Susan Sarandon como los padres de Speed en el reparto. En el mes de abril de 2007 se dio a conocer que Christina Ricci había sido elegida para que acompañe a Emile Hirsch en el papel de Trixie, la leal y valiente novia de Speed.
sábado, marzo 22, 2008
El experimento Rosenhan
En el año 1972, al doctor David Rosenhan llamó por teléfono a ocho amigos y les propuso formar parte de un extraño experimento. En los siguientes días, cada uno de ellos se dirigió a un hospital psiquiátrico en diferentes ciudades de los Estados Unidos y dio un nombre falso. Por lo demás, todos los datos que dieron a los médicos eran ciertos, salvo una pequeña respuesta:
-¿Por qué está usted aquí, señor? – preguntaban los doctores
-Oigo voces -respondían
-¿Voces? ¿Y qué dicen?
- ¡Zas! -respondieron todos.
Preocupado por los problemas de la Psiquiatría, la idea de Rosenhan era comprobar la fiabilidad de los diagnósticos psiquiátricos mediante la infiltración de un grupo de falsos pacientes. Sistemáticamente, y tal y como cuenta el blog Un barco más grande, todos sus amigos fueron diagnosticados de enfermedades psiquiátricas graves: esquizofrenia paranoide y psicosis maniacodepresiva, aunque su única respuesta anómala había sido aquel intrigante ¡Zas!.
Después de publicar su estudio en la revista Science, y provocar cierto revuelo en la comunidad científica, un hospital negó la validez del experimento y se atrevió a retar a Rosenhan: "durante los tres meses siguientes debía enviar uno o más pacientes falsos al hospital y éste se comprometía a detectarlos con facilidad. Rosenhan recogió el guante. Los resultados no pudieron ser más favorables para el hospital ya que sus psiquiatras detectaron con suma facilidad y sin género de duda a 41 impostores. Sin embargo, Rosenhan no había mandado a nadie".
jueves, marzo 20, 2008
Final alternativo de "Yo Soy Leyenda"
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martes, marzo 18, 2008
Iron Man: Viva Las Vegas
El cómic no aparecerá hasta dentro de un par de meses, coincidiendo con el estreno de la película pero ya han aparecido varias paginas del comic.
Parece que este año Iron Man va a ser una de las bazas fuertes de Marvel. Veremos como acaba todo...
Parece que este año Iron Man va a ser una de las bazas fuertes de Marvel. Veremos como acaba todo...
lunes, marzo 17, 2008
Heracles
Hijo de Zeus y Alcmena, la vida de Heracles está repleta de aventuras y peligros, ya desde su nacimiento. Hera, la esposa de Zeus, ultrajada por un engaño más de su marido, envió una serpiente con la intención de matar a Hércules al nacer. El recién nacido la mató con sus propias manos.
Heracles y sus armas predilectas: el arco y la porra.
Heracles recibió la mejor educación, aunque pronto se manifestó su mal carácter cuando partió la cabeza de su profesor de música con un laúd. Hércules se arrepintió de corazón por aquello: él nunca pretendió matar a su maestro. Así era su carácter: tras una explosión de ira seguía el más sincero arrepentimiento... situación que se repitió a menudo en su vida.
Realizó muchas hazañas y le fue concedida Mégera en matrimonio, con la que tuvo tres hijos. Pero algo terrible estaba por ocurrirle al héroe: Hera, la peor enemiga de Hércules, le envió desde los cielos un ataque de locura. Al recobrarse de él, Heracles vio sus manos cubiertas de sangre y a su esposa y tres hijos muertos a sus pies. Tan sólo su amigo Teseo pudo impedir que Hércules se suicidara. Consultaron al Oráculo de Delfos la forma de purgar su culpa y éste ordenó a Hércules dirigirse a Euristeo, rey de Micenas, y someterse a las órdenes que él le diera. Euristeo, inspirado por Hera, le encomendó doce trabajos, en apariencia imposibles pero que Heracles concluyó con éxito.
El primero de los trabajos consistió en matar al león de Nemea, fiera que ninguna arma podía herir y con la que Heracles acabó estrangulándola. El segundo trabajo consistía en matar a la Hidra, monstruo de siete cabezas. Si se cortaba cualquiera de seis de ellas, dos la remplazaban... y la séptima era inmortal. Heracles solucionó esto cortando las seis mortales y cauterizando el corte inmediatamente con una llama. La cabeza inmortal fue enterrada bajo una roca. El tercer trabajo consistía en capturar vivo a un ciervo sagrado de Artemisa... cosa que le ocupó un año entero. El cuarto trabajo consistía en atrapar con vida un jabalí que moraba en el monte Erimanto. En el quinto, debía limpiar en un día los establos del rey Augias, que poseía mil bueyes... lo que consiguió desviando el curso de un río. El sexto trataba de eliminar los pájaros del lago Estinfalo, a los que exterminó con sus flechas.
En el séptimo trabajo, Hércules domó al toro salvaje de Poseidón, en Minos. El octavo consistía en robar las yeguas antropófagas del rey Diómedes, al cual mató. En el noveno robó el cinturón de Hipólita, reina de las Amazonas. El décimo consistía en robar los bueyes de Gerión, monstruo que vivía más allá del Mediterráneo; para hacerse paso, separó Europa de África dando origen a las Columnas de Hércules. En el undécimo trabajo debía apoderarse de las Manzanas de Oro del Jardín de las Hespérides, custodiadas por un terrible dragón. Y por fin, en el duodécimo y más difícil de sus trabajos, Heracles debía llevar a Micenas a Cerbero, el monstruoso perro guardián de las puertas del Hades; una vez fue llevado a esta ciudad, Euristeo se lo hizo devolver (con gran sentido común) donde lo encontró.
Una vez recibido el perdón a través de la penitencia, Heracles vivió muchas otras aventuras. Fue en busca del Vellocino de Oro junto a Jasón y los Argonautas, aunque no concluyó el viaje por ayudar a su escudero, el joven Hilas. De viaje por el Cáucaso encontró a Prometeo encadenado a una roca; un águila le devoraba el hígado y Hércules la mató con sus flechas. Hércules liberó a Prometeo (según algunos mitos), quien llevaba muchos años castigado por Zeus al entregar el fuego a la Humanidad.
El final de la vida de Heracles es triste: su nueva mujer, Deyanira, fue engañada por Hera y ofreció a Heracles un filtro de amor, que en realidad era un poderoso veneno. Al darse cuenta de lo ocurrido, Deyanira se suicidó. El veneno hacía que Heracles experimentara terribles dolores, pero no podía acabar con su enorme fuerza: tuvo que suicidarse. Al llegar al Olimpo, una vez muerto, se dice que acabó reconciliándose con Hera, y que se casó con una de sus hijas, Hebe.
Fuente
Heracles y sus armas predilectas: el arco y la porra.
Heracles recibió la mejor educación, aunque pronto se manifestó su mal carácter cuando partió la cabeza de su profesor de música con un laúd. Hércules se arrepintió de corazón por aquello: él nunca pretendió matar a su maestro. Así era su carácter: tras una explosión de ira seguía el más sincero arrepentimiento... situación que se repitió a menudo en su vida.
Realizó muchas hazañas y le fue concedida Mégera en matrimonio, con la que tuvo tres hijos. Pero algo terrible estaba por ocurrirle al héroe: Hera, la peor enemiga de Hércules, le envió desde los cielos un ataque de locura. Al recobrarse de él, Heracles vio sus manos cubiertas de sangre y a su esposa y tres hijos muertos a sus pies. Tan sólo su amigo Teseo pudo impedir que Hércules se suicidara. Consultaron al Oráculo de Delfos la forma de purgar su culpa y éste ordenó a Hércules dirigirse a Euristeo, rey de Micenas, y someterse a las órdenes que él le diera. Euristeo, inspirado por Hera, le encomendó doce trabajos, en apariencia imposibles pero que Heracles concluyó con éxito.
El primero de los trabajos consistió en matar al león de Nemea, fiera que ninguna arma podía herir y con la que Heracles acabó estrangulándola. El segundo trabajo consistía en matar a la Hidra, monstruo de siete cabezas. Si se cortaba cualquiera de seis de ellas, dos la remplazaban... y la séptima era inmortal. Heracles solucionó esto cortando las seis mortales y cauterizando el corte inmediatamente con una llama. La cabeza inmortal fue enterrada bajo una roca. El tercer trabajo consistía en capturar vivo a un ciervo sagrado de Artemisa... cosa que le ocupó un año entero. El cuarto trabajo consistía en atrapar con vida un jabalí que moraba en el monte Erimanto. En el quinto, debía limpiar en un día los establos del rey Augias, que poseía mil bueyes... lo que consiguió desviando el curso de un río. El sexto trataba de eliminar los pájaros del lago Estinfalo, a los que exterminó con sus flechas.
En el séptimo trabajo, Hércules domó al toro salvaje de Poseidón, en Minos. El octavo consistía en robar las yeguas antropófagas del rey Diómedes, al cual mató. En el noveno robó el cinturón de Hipólita, reina de las Amazonas. El décimo consistía en robar los bueyes de Gerión, monstruo que vivía más allá del Mediterráneo; para hacerse paso, separó Europa de África dando origen a las Columnas de Hércules. En el undécimo trabajo debía apoderarse de las Manzanas de Oro del Jardín de las Hespérides, custodiadas por un terrible dragón. Y por fin, en el duodécimo y más difícil de sus trabajos, Heracles debía llevar a Micenas a Cerbero, el monstruoso perro guardián de las puertas del Hades; una vez fue llevado a esta ciudad, Euristeo se lo hizo devolver (con gran sentido común) donde lo encontró.
Una vez recibido el perdón a través de la penitencia, Heracles vivió muchas otras aventuras. Fue en busca del Vellocino de Oro junto a Jasón y los Argonautas, aunque no concluyó el viaje por ayudar a su escudero, el joven Hilas. De viaje por el Cáucaso encontró a Prometeo encadenado a una roca; un águila le devoraba el hígado y Hércules la mató con sus flechas. Hércules liberó a Prometeo (según algunos mitos), quien llevaba muchos años castigado por Zeus al entregar el fuego a la Humanidad.
El final de la vida de Heracles es triste: su nueva mujer, Deyanira, fue engañada por Hera y ofreció a Heracles un filtro de amor, que en realidad era un poderoso veneno. Al darse cuenta de lo ocurrido, Deyanira se suicidó. El veneno hacía que Heracles experimentara terribles dolores, pero no podía acabar con su enorme fuerza: tuvo que suicidarse. Al llegar al Olimpo, una vez muerto, se dice que acabó reconciliándose con Hera, y que se casó con una de sus hijas, Hebe.
Fuente
viernes, marzo 14, 2008
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